En las funciones del maestro, una de las más complicadas por los factores externos que comprende es la de las tutorías con los padres y cómo afrontarlas. En este vídeo vemos dos métodos de enfocarla por parte de un profesor.
El primero, visiblemente más inflexible, vemos cómo el profesor no cede ante la madre que viene a hablar de una situación en la que se meten con su hijo. Inmediatamente el profesor se pone de pie en actitud desafiante a la madre (la cual también viene indispuesta a ceder su postura). Como bien destaca el vídeo, la comunicación no verbal es muy importante: el profesor está de pie sin ceder espacio física, no la invita a tomar asiento, realiza gestos “agresivos” para defender sus argumentos, etc.
En cuanto a la comunicación verbal, ambos hablan con un tono de voz elevado increpándose el uno al otro, interrumpiéndose mutuamente en los turnos de palabra, cada uno exponiendo las limitaciones de su trabajo y la poca flexibilidad que tiene el otro para con él mismo.
Esta situación me da que pensar acerca de lo que están debatiendo, ya que la situación de Iván que queda en última estancia por detrás de los egos de madre y docente, por lo que este método no lleva a ninguna solución ni buena relación profesor-familia.
En el segundo método, el asertivo, el maestro tiene una actitud muy diferente a la anterior. Para empezar, la comunicación no verbal es amable, se levanta de su silla para saludar a la madre y ofrecerla que tome asiento para hablar de forma más cómoda. Respeta los turnos de palabra y trata de empatizar con la madre y de ponerse en su situación para tratar de entenderla y compartir su punto de vista. El tono de voz que usa el profesor es más suave, mostrando una actitud de calma y seguridad en lo que hace. Tiene las ideas claras y expone a la madre las pautas para solucionar el problema. Dichas pautas están basadas en la comunicación con Iván, para entender sus problemas y solucionarlos.
Este es el modelo a seguir en las tutorías, a mi parecer. Favorece un mejor clima de comunicación entre el profesor y la familia, y sólo así acabaran acercando posturas para solucionar los posibles problemas del alumno. Además, no sólo servirá para ponerse de acuerdo en esa situación concreta, sino que ayudará a que en reuniones futuras la comunicación y el trato personal siga siendo igual de bueno. Si la comunicación del profesor con los padres es buena, estos depositarán más confianza en y acudirán con más asiduidad para mantenerse informado del progreso académico y personal de sus hijos.
El primero, visiblemente más inflexible, vemos cómo el profesor no cede ante la madre que viene a hablar de una situación en la que se meten con su hijo. Inmediatamente el profesor se pone de pie en actitud desafiante a la madre (la cual también viene indispuesta a ceder su postura). Como bien destaca el vídeo, la comunicación no verbal es muy importante: el profesor está de pie sin ceder espacio física, no la invita a tomar asiento, realiza gestos “agresivos” para defender sus argumentos, etc.
En cuanto a la comunicación verbal, ambos hablan con un tono de voz elevado increpándose el uno al otro, interrumpiéndose mutuamente en los turnos de palabra, cada uno exponiendo las limitaciones de su trabajo y la poca flexibilidad que tiene el otro para con él mismo.
Esta situación me da que pensar acerca de lo que están debatiendo, ya que la situación de Iván que queda en última estancia por detrás de los egos de madre y docente, por lo que este método no lleva a ninguna solución ni buena relación profesor-familia.
En el segundo método, el asertivo, el maestro tiene una actitud muy diferente a la anterior. Para empezar, la comunicación no verbal es amable, se levanta de su silla para saludar a la madre y ofrecerla que tome asiento para hablar de forma más cómoda. Respeta los turnos de palabra y trata de empatizar con la madre y de ponerse en su situación para tratar de entenderla y compartir su punto de vista. El tono de voz que usa el profesor es más suave, mostrando una actitud de calma y seguridad en lo que hace. Tiene las ideas claras y expone a la madre las pautas para solucionar el problema. Dichas pautas están basadas en la comunicación con Iván, para entender sus problemas y solucionarlos.
Este es el modelo a seguir en las tutorías, a mi parecer. Favorece un mejor clima de comunicación entre el profesor y la familia, y sólo así acabaran acercando posturas para solucionar los posibles problemas del alumno. Además, no sólo servirá para ponerse de acuerdo en esa situación concreta, sino que ayudará a que en reuniones futuras la comunicación y el trato personal siga siendo igual de bueno. Si la comunicación del profesor con los padres es buena, estos depositarán más confianza en y acudirán con más asiduidad para mantenerse informado del progreso académico y personal de sus hijos.
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